Formateador de JSON

La conversión ocurre en tu navegador. Nada de lo que escribes se envía al servidor: puedes usarlo con tokens, credenciales o fragmentos de registro sin que el contenido salga de tu equipo.

El navegador lee y reescribe el JSON, y eso normaliza los números: 1.0 pasa a 1, 1e3 pasa a 1000 y los enteros por encima de 2^53 pierden precisión. Una clave repetida en el mismo objeto se queda con el último valor. El orden original de las claves se conserva, salvo que pidas ordenarlas.